La vacuna que cura la judeofobia y la rabia antisionista

17/Jun/2016

Diario Judío- por Jorge Juárez Peñaflor

La vacuna que cura la judeofobia y la rabia antisionista

El antisemitismo o judeofobia es una enfermedad peligrosa que es muy fácil de contagiarse por las personas que ya tienen ese virus; han matado a millones de seres humanos por el solo hecho de ser judíos, gitanos, negros, homosexuales y artistas llamados degenerados por la calificación seudocientífica por los nazis que también hicieron de las supuestas razas inferiores.
Las razas inferiores fue una invención ominosa para poder justificar el peor genocidio de la historia de la humanidad. Incluso, desde la colonización del nuevo mundo se venían haciendo apologías por los europeos de la explotación inhumana y el exterminio de los indios que ni alma tenían según la religión católica de ese tiempo.
La judeofobia tuvo sus raíces teológicas en la religión Católica desde que los padres de la Iglesia se encargaron de promover ese odio infernal contra los judíos. Ese odio de lo religioso pasó a lo político, lo económico, lo racial, lo social y lo cultural.
La judeofobia o antisemitismo se convirtió en una terrible enfermedad que requiere curación; como un perro que tiene rabia hay que prevenir para que no vaya a contagiar a otro perro, y gracias a que inventaron la vacuna los perros ya no tienen esa terrible enfermedad de la rabia que podían contagiar a los humanos.
Vamos a recorrer la ciencia médica. ¿Quién inventó la vacuna para curar la rabia y de donde la sacaron? Zinke en 1804 inoculó por primera vez, la rabia de un perro enfermo a otro sano, pincelándole una herida con la baba al primero; después un médico veterinario Galtier efectuando los primeros ensayos de vacunación contra la rabia comprobó que funcionaba y los honoras se los llevo Louis Pasteur comprobándolo científicamente.
Entonces, ¿qué podemos hacer con las personas que son judeófobos y antisionistas? Tenemos que encontrar una vacuna para que ya no sientan tanto  odio por los judíos que los enferma y los vuelve sumamente peligrosos que pueden ser peor que un perro que tiene rabia. Incluso, los judeófobos han sido mucho peor cuando han tenido el poder arbitrario y tiránico de un país.
Me gustaría ser un gran científico como fue Pasteur para inventar una vacuna y poder curar para siempre a las personas que fueron contagiadas de la judeofobia que ese virus ya mutó en antisionismo pero, ¿se podría hacer una vacuna infalible como la que hicieron para curar la rabia de los perros? Yo creo que todo es posible cuando uno cree que se puede lograr porque ya casi hay cura para todas las enfermedades físicas y mentales.
Dentro de la psicología moderna podemos encontrar las raíces de los traumas y de la histeria de las personas. La famosa psicoanalista Alice Miller (1923 2010) dijo que la neurosis y la histeria es por culpa del papá y la mamá por tratar con mucha violencia a los hijos y las hijas, incluso renuncio al psicoanálisis porque estaban exonerando a los padres y culpando a los hijos.
El odio reprimido del hijo maltratado es diferido a otra persona porque no puedes odiar a tus padres, entonces escoges a un sustituto que pueden ser los franceses o los judíos para descargar con furia los traumas de la niñez, o tal vez tuviste una infancia feliz pero odias porque crees en todo lo que expresa la literatura de la judeofobía y el antisionismo.
Podría ser que todos los que tienen un profundo odio a los judíos son personas frustradas, resentidas sociales y fracasadas no en dinero que buscan liberar su odio reprimido que lo utilizan los líderes religiosos y laicos exacerbándolo como si fuera un proyectil que va a estallar en el blanco.
Lo que curó a los perros de la rabia fue su mismo veneno que de ahí sacaron la milagrosa vacuna. La vacuna que puede curar la judeofobia y la rabia antisionista es la tolerancia, la justicia y el amor a tus semejantes no importa que sean de otra raza, religión y país.